Vi mi pasado
Vi mi niñez y alegría
Vi a mi abuela y su mate cocido con tostadas
Vi a mis amigos corriendo en bicicleta
Mi primera novia y el oso azul que me regaló
Vi mi última novia y el lugar en que me abandonó
Vi la muerte de mi amigo y lo vi también comiendo un asado juntos
Vi todo de forma simultánea y sin orden
Vi a mi mamá comprándome un libro de cuentos en el quiosco del barrio
También vi cuando me castigó por perderlo
Vi mi primer partido de básquet y la última cena con mis hermanos
Vi el rostro de mi papá cuando me habló como adulto por primera vez
Vi todos los momentos en que estuve solo, triste, alegre, llorando, recordando
Pero no te vi
Fue inútil, pero por más que quise no te pude encontrar
ni en mi pasado
ni en mi presente
ni en mi futuro.
Para ver, a veces, es necesario estar preparado