Las cucarachas infectan los lugares más oscuros y húmedos de una casa, alimentándose de muchas cosas orgánicas como por ejemplo papeles y por lo tanto libros. Si bien hay libros que no son muy valiosos, hay otros que sí, y ser comidos no es un buen final para ellos.
Para muchos humanos son asquerosas, sinónimo de mugre, y sirven para la transmisión de enfermedades. Son también lo más nefasto con que puede compararse a un humano.
Si bien la cucaracha es un ser asqueroso, la existencia de una sola en un lugar determinado no es gran problema, ya que con un pisotón se soluciona rápidamente. El tema es su multiplicación descontrolada en la oscuridad, que las lleva a invadir todo el ámbito en donde se encuentran.
Así, pueden ingresar a una casa por sus cañerías y una vez que están dentro, comenzar a reproducirse y a comerse todo a su paso, y siempre en la oscuridad.
Cuando ya son tantas que los lugares oscuros y escondidos no las pueden contener, comienzan a aventurarse por otros sectores de la casa a plena luz del día. En general primero salen por la cocina, que es donde más restos de comida encuentran, para luego propagarse por otros lugares como por ejemplo las bibliotecas, abandonando también el piso para subirse a mesadas, paredes y anaqueles.
Cuando vemos una a plena luz, es porque en la oscuridad ya hay miles.